Consideraciones básicas de seguridad en rápel

Categoría: Consejos, Escalada, Videos

El 27 de noviembre en Potrero Chico (México), el escalador norteamericano Brad Gobright murió mientras descendía rapelando en simultáneo junto a su cordada; la cuerda pasó de largo por el Gri Gri porque no tenía un nudo al final. Estos acontecimientos llevan a reflexionar acerca de la seguridad en la escalada y especialmente en el rápel, una de las maniobras más peligrosas dentro de esta disciplina. 

Por Santiago Valerga

Este mes asistí a una conferencia de Alex Huber, quien hizo una presentación sobre una increíble primera ascensión a una montaña remota y difícil en Groenlandia. Al llegar al punto más alto del macizo, preguntó al público:  ̈Llegue a la cima, ¿y eso qué significa?: No significa nada, aún tengo que volver a casa vivo, aún tengo que bajar ̈.

¿Cuántas veces escuchamos que la cumbre es tan solo la mitad de la pared o la montaña que escalamos? La mayor parte de los accidentes suceden al bajar y en el caso específico de la escalada, al rapelar. El exceso de confianza, la prisa, el cansancio, la falta de concentración, el frío o el calor extremo y la oscuridad, pueden ser algunos de los factores que hacen que rapelar se convierta en algo extremadamente peligroso. ̈Según muestran las estadísticas, se trata de la maniobra más peligrosa de la escalada ̈. (Cómo montar un rapel, Toño Guerra, ed. Desnivel).

Santiago Valerga rapelando en la cara sur de La Maladeta, Pirineos. Foto: Alejandro Barbato

Consideraciones de seguridad para el rápel: 

– Instalar el rapel en anclajes sólidos, fiables y con redundancia (dos puntos)

– Nivelar las cuerdas para que la mitad quede en la reunión del rápel

– Utilizar un machard o prussik como backup

– Si unimos dos cuerdas, utilizar un nudo adecuado y dejar suficiente sobrante de cuerda

– Revisar que todo esté bien montado antes de comenzar a bajar, al menos dos veces

Alejandro Barbato practicando técnicas de rapel avanzadas en Riglos. Foto: Santiago Valerga

¿Nudo al final de las cuerda?

Un punto interesante y controversial es el de hacer un nudo al final de las cuerdas cuando hacemos un rápel. El nudo brinda seguridad en muchos casos, pero en otros podría llegar a ser el causante de graves problemas. Por ende, hacerlo dependerá de cada situación particular y deberá ser analizado in situ.

De todas maneras consideraremos algunas situaciones:

Por ejemplo, en rapeles que sopla mucho viento, el nudo puede llegar a convertirse en una pesadilla si no se gestiona bien la cuerda (mantener la cuerda recogida y enganchada a nuestro arnés). El viento se lleva la cuerda y esta puede engancharse. 

También, si al finalizar el rapel olvidamos deshacer el nudo y comenzamos a recuperar la cuerda, esta quedaría enganchada en la reunión, generando complicaciones que pueden llegar a ser complejas y en muchos casos muy graves.

Por el contrario, en situaciones de muy poca visibilidad (de noche), muy mal clima (nieve o lluvia) y sobre todo si no conocemos los rapeles y no estamos seguros si llegan las cuerdas, en esos casos un nudo al final de la cuerda es fundamental, siempre y cuando tomemos los recaudos para recordar deshacer el nudo a la hora de recuperarla.

Desde nuestro punto de vista y basados en nuestra experiencia guiando y escalando, consideramos que un nudo de tope al final de las cuerdas durante el rápel no es necesario, siempre y cuando las condiciones y circunstancias nos permitan realizar la maniobra a conciencia.

Valentina Mucceli rapelando en el Verdon Gorge.
Foto: Santiago Valerga

Rápel en simultaneo, muy peligroso

Esta técnica es sencilla pero muy peligrosa. Consiste en colocar las cuerdas en doble, como si fuéramos a bajar de uno en uno, pero en vez de esperar que el compañero llegue a la reunión, cada uno de los miembros de la cordada baja en simple y al mismo tiempo, utilizando el peso del compañero como contrapeso.

En el último tiempo esta técnica extremadamente peligrosa ha ido ganando adeptos, a pesar de que se desaconseja tajantemente, y sólo se podría justificar en casos muy concretos donde los riesgos por exposición en la montaña son extremadamente elevados y hay que bajar muy rápido. El riesgo mortal del rápel por contrapeso es muy evidente: si uno de los dos escaladores descarga el peso de su cuerda, esta queda suelta y el compañero cae al vacío.

Nosotros no enseñamos, ni aconsejamos a rapelar en simultáneo. El beneficio es muy poco (si es que lo hay) en contra del riesgo elevado que se asume al utilizar esta técnica.

Para concluir, recalcamos que en la escalada, cada situación particular debe ser evaluada y se deben tomar las decisiones que correspondan siempre favoreciendo la seguridad ante cualquier otro factor. No actuar automáticamente. Siempre pensar y razonar la manera de actuar para cada situación. No caer en excesos de confianza y revisar todo dos veces antes de empezar a bajar. Buenas escaladas.

Sobre el autor: Southclimb es una empresa basada en Catalunya firmada por guías de montaña certificados, que se dedica a realizar cursos de escalada y visitas guiadas de escalada a roca.

http://www.southclimb.com

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