Comunicado Bosque Mágico Arrayán

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Me cuesta creer que ya se cumplió un año del cierre de una de las zonas de escalada que más amor y dedicación he puesto en mi vida. El compromiso que siento con ella es algo que no sabría explicar en palabras. Era consciente al ir equipando ruta tras ruta, que un cierre como este ocurriría tarde o temprano.

A raíz de esto, y luego de que sus primero equipadores (Max Meza, Gonzalo Riobó, «Fideo» Molina, Andrés Zegers, Pere Vilarasau y Matías Meyerholz entre otros) armaran las primeras rutas surgió  junto a mi querida comunidad donde hoy vivo y algunos amigos

la idea de realizar planes de manejo, limpiezas, equipamiento de rutas de manera lenta durante los años, para lograr evolución tortuga del lugar.

lucho aseo

Algunas de las limpiezas en que participaban muchos locales, tratando de mantenerlo limpio ante tanta saturación de escaladores y poca cultura

Siento que fue la semana pasada cuando pocos éramos los que subíamos a este hermoso bosque mágico. Donde podíamos estar días y días sin la llegada de otros seres humanos y nos sentíamos realmente unos agradecidos de poder experimentar esa naturaleza tan hermosa dentro de la ciudad.

No se los voy a negar.  Ver a cientos de escaladores visitar y sentir esa misma sensación que yo años después, me daba una alegría tremenda. Verlos encaramarse en las rutas que tanto trabajo me dio equipar y ver la sonrisa en sus caras luego de sus encadenes, de sus primeras rutas del grado….  era algo que disfrutaba contemplar y ver simplemente sentado apoyado en un tronco de sus hermosos árboles.

Sabía eso si lo que podía llegar a pasar al sentir tanta alegría y satisfacción seguida. Era muy consciente de que toda esa multitud, sin educación en cuanto al respeto por la Pachamama y por la gente ajena a ellos, traería grandes problemas en el futuro.

lucho cintas

Luchito escalando y disfrutando de la roca del Arayan, situación que evito desde que comenzaron los conflictos de ingreso

Hoy día, escribo esto por qué me siento responsable del cierre del bosque, no por haber sido sucio y falta de respeto con sus cuidadores, no por haber usado malas técnicas de seguridad, no por haber llevado mis perros o haber creído que no tenía a nadie que darle explicaciones por mi visita a un lugar privado. Me siento responsable porque fui yo uno de los que hizo crecer este lugar, fui yo uno de los que equipo sus rutas más difíciles que llevaban a miles de escaladores mega motivados, los cuales muchos salían directamente del gimnasio. Fui yo quien equipo sus rutas más fáciles, esas mismas que que accedían miles de cursos de iniciaciones y gente que muchas veces, al comenzar en este deporte, ignoran cómo comportarse en este medio.  Finalmente fui yo, quien de alguna manera estaba cegado por la evolución del deporte y no me daba cuenta de la involución que creaba en este hermoso espacio natural.

Yo vivo a solo pasos del Bosque Mágico, me vine a vivir acá junto a escaladores con el sueño de poder salir caminando a escalar en roca desde mi casa, que fuera algo habitual y no un panorama de fin de semana.

lucho escalando

El «patio de la casa» finalmente esta vetado para escalar por el momento pero lucho confía en que se armó un equipo que esta trabajando en la reapertura y solo hay que tener paciencia y NO ir a escalar 

Hace muchos años decidí dedicar mi vida a la escalada con todo lo que conlleva, viaje por todo chile y el mundo abriendo rutas en lugares que nunca imaginé estar. Mucho menos pensé en abrir algo que quedaría para todos sus visitantes. Conocí culturas y las integré al deporte. Conocí lugares que a gritos me decían que me asentara y me quedara, pero, aun así, siempre pesaba en mi querido Arrayán, siempre volví acá, al lugar de donde escribo, pues sentía que mi trabajo por aquí no había terminado y más hoy en día que, hay algo tremendo que solucionar.

Estoy comprometido y no me voy hasta solucionarlo.

Hace un poco menos de un año, escribí una carta  , contando todo lo que había pasado para que se diera paso al cierre de este sector y les quiero decir que pasó algo hermoso, la carta hizo una tarea importante, pues desde ese entonces, el bosque dejó de recibir visitas de un momento a otro y la gente le tomó peso a lo que estaba pasando y entendió que la solución iba a ser lenta, pero con cara de definitiva cuando sucediera.

Se entendió también, que no era el momento de ser egoísta y que era espacio de reflexión, y de respeto a quienes habían decidido algo así y que finalmente estábamos siendo castigados como comunidad y no como escaladores individuales.

De alguna manera yo vivo en la misma dualidad. Días en que me pregunto… ¿pero por qué no puedo ir si yo nunca hice nada de lo que causó el cierre? Nunca tiré un papel y siempre fui simpático de sus cuidadores …. sabí que voy a ir igual!!! Y por otro lado reflexiono…  somos una comunidad, amantes de un mismo fin al cual fallamos y todos juntos debemos solucionarlo! Y menos mal que ese pensamiento es más fuerte si no, no escribiría esto.

Luego de que salió la carta, bastante gente me escribió ofreciendo ayuda, demasiados para decir verdad. Fue algo muy lindo y agradezco a todos los que lo hicieron, pero para ser honesto era estresante también contestar a cada uno y decirles que en ese momento estaba saturado, que el conflicto era grande y ya se me estaba escapando de las manos. Tenía ganas de mandar todo al carajo e irme a escalar por ahí, a otro sector, olvidar este lugar y seguir con mi vida.

Uno a uno respondí a sus mensajes y de alguna manera (pido disculpas a quienes no pesque más de la cuenta), fui formando un equipo gracias a la motivación de Andrés Bosch, que insistió bastante, se sumó rápidamente el Chris Moscoso y después llegaron más (Pili Elorriaga, Cona Concha, Vale Risopatrón, Vale Ríos, Rafa Olavarría, Tomás Barros, Vicente Guillier). Así se formó el grupo que trabajaría en todo esto que viene a continuación. Sentir el apoyo de escaladores que además tienen una profesión con peso frente a dueños de inmobiliarias o peces gordos, me hacía sentir fuerte, que algo podríamos hacer.

Mucho ha sido el tiempo y la dedicación que ha puesto este equipo humano para solucionar un tema que nos va a beneficiar a todos. Podría escribir por horas sobre las reuniones con abogados, propietarios de los terrenos aledaños, municipalidades, concejales, etc.  Así, durante todo este 2018, hemos pasado de reunión en reunión, fallos tras fallos, ilusiones tras ilusiones para en este momento estar en esta situación (http://www.wkndheroes.com/comunicado-bosque-magico/#more-14877).

Ha sido un proceso interesante, pues nunca había estado tan metido en hacer de un sector de escalada, un lugar de libre acceso de una manera tan seria.

Me gusta, pero me asusta a la vez. De alguna manera su cierre hace que el lugar vuelva a sus raíces y su apertura podría terminar en un circo tremendo, que no se si quiero ver nuevamente.

Tiempo atrás comencé a escuchar historias de gente que seguía yendo al bosque de manera escondida. La verdad es que hay bastantes maneras de acceder al bosque. Largas caminatas con mochila al hombro, pero posibles para los reales motivados.

El problema acá no es la caminata, si no que la mala onda con el dueño. Este tipo de situaciones pueden generar a su vez que todo lo que hemos avanzado nosotros como equipo, se vaya al fondo de donde surgió y hacernos retroceder un tramo importante que se ha avanzado.

Sigo escuchando historias de hace solo semanas, de gente que fue sacada con escopeta del bosque, así y todo sigo viendo gente caminar desde mi casa con mochilas de escalada, gente que me dice: “fui a escalar al bosque hace unas semanas” (obviamente es algo menor que antes), pero pasa…

Por un lado me alegro por ellos, pues algunos deben vivir en esa dualidad que yo mismo vivo. Pero por otro lado siento pena, pues esa energía de subir al sector podría ser fácilmente usada para solucionar el problema y ofrecer ayuda.

A raíz de esto, trate de contactar a los cuidadores, con los que tenía una excelente relación los años anteriores, para averiguar si habían tenido problemas o habían pillado gente escalando, pero sus respuestas fueron bastante mala onda y no accedieron a conversar conmigo.

En consecuencia y habiendo escuchado de las pasadas escondidas, fui a investigar por mí mismo si eran verdad los mitos. Fui al bosque ¡Sí, fui! Después de un año, viviendo solo a pasos, sin yo haber hecho nada para su cierre más que hacer crecer el bosque y cuidarlo con todo mi corazón ¡Fui! Encontré sus accesos, largos y con ningún respeto por la destrucción de la flora. Pero llegué ….

vista

Una realidad muy distinta al Arrayan que conoció  es lo que pudo contemplar Luchito al pisar el bosque nuevamente

Mi sonrisa era enorme de estar nuevamente ahí, y es verdad cuando digo que, era enorme!!!

Una sonrisa que lentamente fue desapareciendo, al ver que si habían algunos escaladores tratando de llegar al lugar y otros en la zona ya, jugando al kamikaze con todo el trabajo que habíamos hecho durante todo el año, cintas express en algunas de las rutas duras, que claramente alguien había dejado ahí mientras trabaja dicha ruta, pero más aún …

Muchas más pena me dio, ver que los cuidadores, habían sacado todos los letreros que con tanto amor habíamos construido. Incluso algunos de ellos partidos por la mitad y en el suelo. Por ejemplo el letrero de la caca y su pala ya no existían, sus senderos demarcados con piedras destruidos y las slacklines cortadas y pérdidas, sobre los árboles de nuestro amado y cuidado bosque.

Me sentía además como que estaba haciendo algo malo al estar ahí, pues era prohibido y estaba tentando al diablo, pero necesitaba ver esto con mis propios ojos para contarles. Contarles que además de esa pena que me dio ver todo nuestro trabajo perdido y a gente que prefería ir a escalar en vez de tender una mano, sentí una alegría tremenda al ver cómo se recuperaba la naturaleza cuando nosotros como seres inconscientes dejábamos de visitarla.

Pude ver miles de telarañas en las rutas, nidos por todos lados, sonidos de pájaros que nunca había escuchado en el bosque. Un suelo lleno de hojas y una tranquilidad y paz que me hizo recapitular enormemente la idea de reabrir este lugar para gente que quizás, lo vuelvan a cerrar.

Soy un escalador y ser humano bastante relajado y nunca he creído mucho en las leyes establecidas y menos en que alguien me diga si puedo o no ir a un lugar en la naturaleza, siempre fui un radical y en todas las zonas que equipé, nunca logré entender que llegara alguien a echarme o a decirme ¿qué están haciendo aquí sin permiso?

La verdad todo esto me ha hecho madurar y crecer bastante. Ver las cosas desde otro punto de vista y es por esto, aunque me cuesta decirlo, ya que siempre fui fiel a que las zonas de escaladas fueran visitadas sin tanto atado de permisos y cosas así, que lamentablemente, de abrir este sector, tendría que ser bajo un plan de manejo acordado con sus dueños.

Por esto de alguna manera me gustaría pedir, que dejemos de ir al bosque hasta que solucionemos el problema ….además de que vamos a hacer un gran daño al progreso natural del lugar, podríamos hacer retroceder gestiones que hemos hecho durante todo el año y que si podrían hacer que este sector, sea una de las zonas de escalada en un sector privado, el mejor manejado por escaladores en chile y un ejemplo de cómo abrir y crear nuevos sitios para la práctica de nuestra hermosa disciplina en el futuro.

Entiendo que es verano, y que las ganas de ir a este lugar crecen bastante, pero hagamos un esfuerzo y pensemos en algo más grande que una simple escalada por el día, pensemos en miles de escaladas para los tiempos que vienen después.

No juzgo al que vaya, para nada, pero que al menos que se ponga una mano en el pecho y piense si realmente vale la pena, si es así todo bien, pues yo tampoco me quiero morir sin haber ido una vez más al menos al bosque, pero si es lo contrario, agradecidos estaremos de que no vayan.

Como dije una vez, yo soy solo un simple escalador más, y este es sólo un mensaje y un punto de vista profundo de lo que he vivido este año. No busca dar una orden a nadie. Todos somos libres de ir o no ir al bosque, y es más, suertudos los que van… pero sí soy creyente de que podemos hacer un cambio importante y que para eso, debemos dejar de ser esos suertudos y yo, que soy sólo un simple escalador, lo deje de ser….

¡Bendiciones y buenas escaladas para todos!

Lucho Birkner

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